- Blazer: H&M
- Pantalones: Zara.
- Zapatos: Moschino Cheap & Chic.
- Clutch: Marc Jacobs.
DESDE QUE HAN PUESTO ESTO DE LA LEY ANTITABACO,
Mi amantísimo esposo se niega en redondo a volver a salir, así que se acabaron los bares, los clubs, las discos y los restaurantes.
Pero como sé que la noche es larga y la carne es débil, hace unos días me ha entrado como una especie de angustia pensando que en cualquier momento me va a decir:
-¡VENGA MI AMOR, ARRÉGLATE QUE NOS VAMOS DE BOTELLÓN!
¿Perdona? ¿Se puede saber qué diablos pintamos una ama de casa y un casi cuarentón, tirados en un parque, rodeados de botellas de whisky, latas de redbull y cientos de adolescentes gritando subidón, subidón, subidón?
YO MUCHO NO ME VEO, LA VERDAD, aunque después de unos cuantos cubatas y conociéndole, pues mira, ya asumo que acabaremos abrazados a los adolescentes y llamándoles colegas mientras ellos se preguntan si esos señores borrachos (nosotros) somos los padres de algún amigo.
Pero recapitulemos: las otras opciones para fumar en lugares públicos son la cárcel y los sanatorios…
ASÍ QUE ANTE LA ALTERNATIVA, SUBIDÓN, SUBIDÓN, SUBIDÓOOOOOOOOON!!!!!










