- Camiseta: Asos.
- Jeans: Mango.
- Zuecos: Chanel.
-HOLA, SOY UN COMENTARISTA ANÓNIMO Y SUELO CAER MAL A LA GENTE -murmuró tímidamente el Comentarista Anónimo antes de asomarse al blog.
-Pase, pase a mi blog y explíquenos como se siente -dijo Lady MissJo en tono condescendiente.
-Pues mire señora ladymiss, que por cierto perdone que le diga pero que título de blog tan hortera, que pretenciosa y vulgar resulta usted, que chabacana y creída y que inculta y que ridícula.
-Cálmese querido Anónimo, que al final voy a tener que borrar su comentario –dijo Lady MissJo con la voz más fraternal que supo fingir- no se ande por las ramas y siga a lo suyo: cuéntenos a mí y a los demás blogueros el porqué de sus críticas de tan mal gusto siempre amparadas en el anonimato.
-PERDONE QUE ME PIERDA BLOGUERILLA, ES QUE MI PROPIA INSATISFACCIÓN A VECES ME HACE DIVAGAR –se excusó el Comentarista Anónimo- como le iba diciendo, suelo caer mal a la gente, tengo una autoestima muy baja y no me suelo desenvolver bien en las relaciones interpersonales.
-Aha.
-Soy envidioso, realizo actividades solitarias, no tengo ninguna confianza en mí mismo, me siento inútil y soy demasiado cobarde para decir las cosas a la cara.
-Aha.
-Dependo de los demás para aceptarme, cuanto peores creo que son ellos mejor me siento yo, no asumo mi responsabilidad y siempre echo las culpas a los demás.
-QUERIDO COMENTARISTA ANÓNIMO ¿SABE QUÉ? Debería usted visitar a un profesional o mejor –sonrió ampliamente Lady MissJo- hágase un blog, yo por mi parte prometo criticarle en abierto, no en vano y a Dios gracias no sufro de sus inseguridades ni de sus complejos.
Que pase el siguiente.









